Fortalecimiento de los Sistemas de Alerta Temprana para Todos: Evidencia y Lecciones de las Comunidades de Última Milla
Las alertas tempranas salvan vidas, pero solo cuando llegan a tiempo, son confiables y conducen a la acción. Este informe reúne evidencia de 15 estudios en 14 países para analizar por qué los sistemas de alerta temprana (SAT) a menudo no logran traducir las alertas en medidas de protección para las comunidades de última milla — personas que se encuentran geográficamente aisladas, socialmente marginadas, económicamente vulnerables o que viven con discapacidades.
A partir de contextos y amenazas diversas, la investigación demuestra que las brechas en la eficacia de las alertas no son solo técnicas. Factores sociales, culturales, institucionales y de recursos influyen en cómo las personas reciben, comprenden y actúan frente a la información de riesgo. El informe identifica fallas comunes a lo largo de los cuatro pilares de los SAT — conocimiento del riesgo, seguimiento y pronóstico, difusión de alertas y preparación para responder — y presenta enfoques prácticos que hacen que los sistemas sean más inclusivos, accesibles y accionables.
Entre los principales hallazgos se destaca que:
- La participación comunitaria determina la eficacia — los sistemas funcionan mejor cuando las comunidades son co-diseñadoras.
- La confianza determina la acción — las relaciones creíbles y la información confiable son fundamentales.
- El contexto define el diseño — el idioma, los canales, el formato de los mensajes y las opciones de protección deben adaptarse a las realidades locales.
- Se requieren múltiples canales de comunicación para llegar a grupos diversos.
- Los recursos son esenciales — los SAT inclusivos necesitan inversión sostenida tanto en infraestructura técnica como en participación comunitaria y apoyo para la acción temprana.
El informe ofrece recomendaciones basadas en evidencia para profesionales, responsables de políticas y donantes con el fin de fortalecer sistemas de alerta temprana centrados en las personas y garantizar que las alertas se traduzcan en acciones de protección oportunas, especialmente para quienes enfrentan mayores riesgos.